Tuve la inmensa alegría de conocer a Gabriel García Márquez

 

Tuve la inmensa alegría de conocer a Gabriel García Márquez en Barcelona, allí pude comprobar que mi autor preferido correspondía a la persona que había imaginado, una persona sencilla, amable que no había cambiado su esencia a pesar de su gran éxito. Se entretuvo un largo rato a charlar.

 

Al día siguiente, a través de su secretaría, me envió un ejemplar de su último libro “Historia de mis putas tristes” con una bella dedicatoria “Una flor para Toni”

Conservo ese libro con mucho cariño y quien me iba a decir ese día que más tarde me convertiría en asidua del Hay Festival de Cartagena de Indias en Colombia, su ciudad.

Allí la vida, que es muy juguetona, hizo que una de sus mejores amigas lo fuera también mía.

Escribí y publiqué “Nonna” y llegó el día en el que pude cumplir mi sueño, enviarle mi novela con la ilusión de pensar que pudiera estar en sus manos. La envié con una dedicatoria y puse en su interior una copia de la que me hizo en su día.

 

La realidad una vez más superó las expectativas, aquí están las fotografías que me enviaron con Gabo leyendo mi libro.  Mi sueño hecho realidad