EXPOSICIÓN 26 febrero 2016 “VENEZIA IN MASCHERA” EN MERBEYÉ

900 años han transcurrido desde el primer documento que hace referencia a este famoso festival.

En 1296 un documento oficial que declara el Carnaval un dia festivo cuando el Senado de la Republica declaró dia festivo el último dia de la Cuaresma.

Venecia se convirtió en la alta escuela del placer y el juego, de la máscara y la irresponsabilidad.  Venecia en el setencientos, el siglo que le rindió lugar en la escena del encanto infinito y en el patrimonio de la imaginación del mundo. Venecia era entonces el mundo de Giacomo Casanova, un mundo superficial, festivo, decorativo y galante, el mundo de pintores como Boucher y Fragonard, Longhi, Rosalba y Giambattista Tiepolo, la patria de uno de los más grandes autores del teatro europeo y de los escritores italianos más conocidos: Carlo Goldoni.

En el siglo XIX sin embargo, Venecia y su carnaval encarnan el mito romántico internacional, con sus nieblas y aspecto pantanoso, se convierte en un destino para los artistas, escritores, músicos, aventureros y bellas damas de todo el mundo: Sissi.

El Carnaval tuvo un momento de calma después de la caída de la república de  Venecia, porque era mal visto por la ocupación temporal de Austria y Francia. La tradición se conservó en las islas de Burano y Murano, donde continuaron celebrándolo.

Solo a finales de los años setenta del siglo XX, algunos ciudadanos y asociaciones civiles se comprometieron a resucitar el carnaval y fue inaugurado en 1979.

El Carnaval de hoy es un acontecimiento maravilloso que implica grandes patrocinadores, cadenas de televisión, fundaciones culturales y atrae a multitudes de espectadores de todo el mundo con miles de máscaras del festival y con una ocupación tranquila y luminosa de la Laguna.

En Venecia, la fiebre del Carnaval nunca ha cesado, una sutil euforia se arrastra por las calles de las ciudades más bellas del mundo y crece de manera imperceptible, como agua salada natural, difumina los contornos de las cosas, sugiere el misterio y la atmósfera de tiempos pasados-